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PREGÓN SAN MATEO 2026 DE ÁLVARO GUIJARRO

18/09/2026
Gracias Diego.

Estar hoy aquí arriba imponiendo este pregón es un honor, pero hacerlo a tu lado se convierte en algo inolvidable. Hemos compartido todo lo que dos amigos pueden vivir juntos: alegrías de las que te hacen doler la boca de tanto reír y penas de las que solo se superan cuando tienes a alguien al lado agarrándote con fuerza de la maroma de la amistad.

Hoy no solo vamos a abrir estas fiestas, vamos a celebrarlo y a seguir apoyándonos en cada paso.

GRACIAS DE CORAZÓN DIEGO.

CONQUENSES

MATEOS

MATEAS

AQUÍ HUELE A VACA...………..VIVA SAN MATEO¡¡¡¡¡

Quiero empezar mis palabras con mi más sincero agradecimiento al Señor Alcalde y a toda la corporación por haberme brindado el inmenso honor de ser la voz que hoy abre las fiestas de San Mateo.

Os aseguro que me tiemblan más las piernas aquí en el balcón que en el extremo de la maroma cuando llevo la vaca.

Mirar hacia abajo y contemplar nuestra Plaza Mayor inundada por un mar de camisetas multicolores, pancartas ingeniosas, sonrisas de reencuentro y estar arropado por todos vosotros, es una de las experiencias más grandes que la vida me podía regalar.

Hablar de San Mateo en Cuenca no es hablar de una fiesta cualquiera.

Es hablar de nuestra identidad, del fervor que corre por las venas cuando llega la tercera semana de septiembre. Cuando Cuenca rompe su rutina y el ritmo del casco antiguo cambia por completo, nuestras calles empedradas, hermosas y estrechillas se convierten en el escenario más vibrante del mundo.

Hoy 18 de septiembre volvemos a encontrarnos en el corazón de Cuenca para revivir nuestra historia, la que empezó allá por 1177 cuando el Rey Alfonso VIII reconquistó esta ciudad esculpida en la roca.

Pero hoy más de ocho siglos después, no solo celebramos aquel hito, celebramos que estamos vivos, que seguimos unidos y que la llama de nuestra tradición sigue ardiendo con más fuerza que nunca hasta el próximo día 21.

Pero no lo vamos a hacer desde los libros de historia sino con el latido vivo de nuestras calles, con la valentía de nuestro pueblo y con la reina indiscutible de estas fiestas: LA VAQUILLA.

Como maromero que soy desde hace 33 años me vais a permitir que os diga que llevar la maroma por estas calles no es solo fuerza física y sujetarla con unos guantes; es tener valor, templanza, intuición, reflejos y una devoción absoluta por la seguridad de la gente en cada rincón y el cuidado de la vaquilla con un compromiso absoluto.

Todo esto lo aprendí de los grandes maromeros veteranos que a lo largo de mi vida me formaron en el oficio.

Me enseñaron a leer la mirada de la vaca, a templar los nervios, la cuerda y sobre todo a respetar con cabeza y tener compañerismo;

Algunos ya nos dejaron, otros siguen aquí año tras año incansables y participando...

Y el más especial para mí, aquí, siempre a mi lado, el que día tras día continua enseñándome para que yo pueda seguir transmitiendo mi conocimiento...

Mi tío..."el TATA"; el abuelo de todos los maromeros; el jefe de la maroma, que ya tuvo el privilegio de estar en este mismo lugar, a la misma hora, hace ya 7 años....

Hoy en este balcón no puedo evitar mirar al cielo y recordar a mi padre, que desde muy pequeño, año tras año me acompañó y me enseñó a amar esta fiesta como se debe, con alegría y respeto. Te llevo conmigo en cada paso, en cada tirón de maroma y en cada segundo de este pregón.

A mi madre, la que me dio la vida, la que a pesar de los años, cada tarde sube a compartir con la familia nervios, tertulia y merienda.

A mis hermanos, en los que me apoyo en cada resbalón, como vaca cualquiera por Alfonso Octavo.

Una mención especial a mio Tío Lito que tantos años acompañó con su charanga a los Enemigos del Agua. Donde a golpe de platillo acompañaban los acordes de pasodobles y marchas moras de su tierra de adopción.

Y si hoy estoy aquí arriba, se lo debo también a la maroma de mi vida, a mi familia, a mi mujer y a mis hijas, por su apoyo incondicional, por aguantar mis nervios en los días previos, por vuestra paciencia y por ser el refugio al que siempre vuelvo.

Si la vaquilla y la maroma son el motor de San Mateo, el verdadero corazón sois vosotros: LAS PEÑAS y Las CHARANGAS y la gente de Cuenca.

Vosotros inundáis nuestras calles históricas de un colorido deslumbrante, de música, de sonrisas, de reencuentros; poniendo la banda sonora a nuestra memoria para que sus notas retumben entre los muros de piedra haciendo que hasta el más tímido se ponga a bailar.

Gracias a todas las personas, servicios y voluntarios que trabajan incansables para que estas fiestas salgan bien.

Gracias a mis maromeros: valiente equipo, siempre templando la cuerda, protegiendo a la gente y al animal con vuestro sudor y valor...aguantando los nervios que te pellizcan el estómago, mirándonos a los ojos con el corazón a mil por hora y dando siempre la vida los unos por los otros.

Gracias al personal de cuadras, siempre en la sombra, guardianes de la reina de nuestra fiesta, cuidándolas con mucho mimo para que estén fuertes, ayudándonos a los maromeros codo con codo a sacarlas con energía y cerrarlas con seguridad.

Gracias a mi gente, los del local de Alfonso VIII, una gran familia con un único sentimiento: la unión y devoción por esta maravillosa fiesta.

Y por fin¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Que la banda municipal de Cuenca se coloque debajo de los arcos y empiece a regalarnos esos pasodobles que se te meten en pecho y te hacen acelerar el pulso;

Mientras los maromeros calentamos músculos, ajustamos el calzado y vamos probando el tacto de la soga.

Momento de silencio interior en medio del murmullo general.

Te miras a los ojos con el compañero, compartes una palabra de aliento, una palmada en la espalda y esa mirada de complicidad que solo tenemos los que sabemos la responsabilidad que se nos viene encima…..algo grande está apunto de suceder.

Y de repente.....el petardo¡¡¡¡¡ justo después del estallido, el sonido del cohete nos anuncia que esta fiesta ya no la para nadie.

En este momento cuando las puertas de las cuadras se abren y la vaca sale es cuando arranca la magia.

Sube buscando el Obispado, cruza la Plaza y los arcos para dar algún espectáculo en la anteplaza por los más atrevidos con todo el arte del mundo.

Que emoción ver a los más valientes bajando por Alfonso VIII sintiendo el gusanillo y el respeto que imponen nuestros animales.

San Mateo es tradición, respeto, cuidado mutuo entre maromero y corredor, es fiesta sana y es el orgullo de Cuenca¡¡¡¡

Disfrutemos de estos 4 días con la intensidad que nos caracteriza, pero también con cabeza y respeto que merece nuestra ciudad.

Cuidemos nuestras vaquillas, protejamos nuestro hermoso Casco Histórico y velemos los unos por los otros en cada carrerón para que la única protagonista de la fiesta sea la convivencia y la alegría.

# !!!!VIVA CUENCA¡¡¡¡

!!!!!!VIVA ALFONSO VIII¡¡¡¡

!!!!!VIVA SAN MATEO¡¡¡¡¡

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